lunes, 6 de febrero de 2012

ANALJASILASA, de Antonio Fernández Verdú


Mi buen amigo, poeta y editor, José Luis Zerón Huguet, me envíó hace unas cuantas semanas un ejemplar del libro Analjasilasa, del poeta Antonio Fernández Verdú, publicado -en una edición preciosa, innovadora, rompedora, muy acorde con el tono transgresor del texto- por ediciones Empireuma, de la cual J.L. Zerón es alma mater.
El título del libro, que puede resultar extraño, responde a una metátesis que distorsiona el contenido de la palabra "analgilasa" convirtiéndola en un vocablo sugerente pero desprovisto de significado. Es un medicamento para combatir dolores moderados. El libro está dedicado a la memoria de Pedro Medina y José Antonio Medina "El pájaro".
En las dos elegías que abren el libro y en la breve introdución el lector entiende la relación entre el poeta y los homenajeados y las razones que conducen al título del libro. Una poesía que, siguiendo el espíritu que la forja, bordea y penetra los ámbitos de la locura. Desde el cielo a los infiernos, desde la claridad a la oscuridad, desde la realidad a los sueños transformados en pesadillas. Los poemas se transforman, suceden, como fogonazos de luz en la negrura más absoluta. Como un tratamiento de choque. Como la terrible verdad, como la lucidez más embriagadora, que debe suministrarse en dosis breves para no sucumbir en las redes asfixiantes de la locura.
Nos dice J.L. Zerón Huguet, en las solapas del libro, que Analjasilasa es un poema deslumbrante y oscuro, hermético y expansivo, y, sobre todo, unívocamente personal. Después de su lectura suscribo cada una de estas palabras. Es un libro oscuro y hermético, sí, pero a la vez te atrapa y sigues, estrofa a estrofa, buscando el final por ese recorrido hipnótico que te lleva por caminos existenciales, quebrados y complejos. Un libro que, como todo donde se aloja genialidad o locura, rechaza la indiferencia.

Medina azahar palmera
Pájaro
.......en tu absoluto discurso
cenital
.......de alas..ramas..nubes
 y cuchillas ciertas
.......inserto mi pluma
más esteril ahora sin
.......tu asertiva crítica
telurorreicosideral..y...ducha

.......Y levanto un vaso oscuro de
densa miel por tu vida...

.................septiembre 2010

viernes, 3 de febrero de 2012

RESEÑA DE "EL RECINTO DEL FUEGO", POR LUIS VEA GARCÍA


El escritor, poeta y crítico Luis Vea García, en un artículo titulado "Transición entre poemarios", donde reseña y analiza las claves de 3 libros de poesía, dedica estas hermosas líneas a mi libro El recinto del fuego. Palabras que agradezco en todo lo que valen y dejo aquí plasmadas.

Es el poemario de José Luis García Herrera(1964), El recinto del fuego, un poemario más reposado, no en vano el autor tiene en su haber más de una decena de libros. El presente fue premiado por el Ateneo Guipuzcoano en el año 2007 como ganador en el Premio Internacional de poesía erótica-amorosa. Es pues un libro que canta al amor y se centra en el amor erótico. El autor traza un itinerario amoroso que va a la par de un itinerario a través de puntos geográficos junto al mar. García Herrera los va recorriendo y vuelve a unos una y otra vez con denuedo, porque sabe encontrar el momento en el que la pasión se desbocó. Sus versos son versos llenos de palabras, a veces quizá excesivos, derramados. De una calidez que atrapa y desborda.
Porque el amor está concebido como un estallido de sentimientos, como las olas y el mar a los que alude continuamente a través de ese itinerario geográfico que es también un itinerario a recorrer en el cuerpo de una mujer. La reiteración de determinadas palabras da el tono del libro: sangre, besos, carne, olas, labios, torso, desnudez…
El verso de García Herrera es un verso muy cuidado. El autor selecciona las palabras y acaba embrujando con el derroche de melosidad que destilan sus versos. Y no sé por qué razón su poemario me ha llevado a recordar ese otro del gran Vicente Aleixandre titulado La destrucción o el amor.
El verso de José Luis García Herrera es también un verso rotundo que en algunos casos prodiga unos buenos cierres (p.25):
“Solitario me alejo hacia los muelles
donde algunos balandros zozobran y gimen
su largo abatimiento de caballos apresados.
Me alejo con los brazos abiertos sobre el aire,
me retiro sin volver la mirada”

Y también este magnífico verso final (p.27):
“Ser y ser en otro, dices y eternizas”

Versos sin rima con aroma clásico.

miércoles, 1 de febrero de 2012

PRESENTACIÓN DE "TARDES DEL LABERINTO" EN EL HORIGINAL



El pasado jueves 26, en el Horiginal, se presentó la antologia "Tardes del Laberinto" que recoge poemas y textos de una gran mayoría de los poetas que participan, de manera más o menos asidua, en las tertulias que el grupo "Laberinto de Ariadna" organiza en la "Sala dels Escriptors" del Ateneu Barcelonès. El Horiginal es algo mucho más que un bar. Es un lugar que convoca e inspira cultura. En una sala preparada para actos minoritarios (y no tan minoritarios), decorada con gusto, con una estanterías repletas de libros, un pequeño escenario y una generosa cantidad de mesas y sillas, se llevó a cabo la presentación de un libro editado con exquisito cariño por parte de Amalia Sanchís, directora de Parnass ediciones. El acto, la presentación del mismo, corría a cargo de Alfonso Levy y Eva Hibernia. A Eva no la conocía, pero supo transmitir una simpatía contagiosa y una espontaneidad propia de la buena actriz que es. Con Alfonso volvía a reencontrarme muchos años después. De Alfonso Levy poco puedo añadir. Quien le conoce sabe de su extrema generosidad y su impronta poética. Lleva la poesía puesta y todo se convierte en poesía cuando habla. Recordó, al presentarme, nuestro encuentro en el Ateneu, en un acto de Poesia en Acció. Rememoró la charla de dos tímidos que, durante el descanso del acto, compartieron vivencias poéticas mientras degustaban un vaso de chocolate requemado y unos melindros algo duros. Y recordaba un verso del poema que leí en aquella ocasión. Prodigiosa memoria la de Alfonso. El acto, como no podía ser de otra manera, destiló poesía, destiló amistad y destiló "buen rollo". De todas las menciones que se hicieron durante la presentación quisiera destacar la del poeta y pintor Felipe Sérvulo. Felipe es el gran culpable (en el buen sentido) de que "El laberinto de Ariadna" sea un punto de encuentro donde todo el mundo que ama la palabra, la literatura, la poesía, se sienta como en su casa, rodeado de buenos amigos, de grandes amigos. Y todo ello, desde la humildad más sincera y más sana. Toda esa grandeza desde el simple gesto de un estrechón de manos y una sonrisa.

martes, 17 de enero de 2012

PRESENTACIÓN DE LA ANTOLOGÍA "TARDES DEL LABERINTO"



La tertulia del Laberinto de Ariadna os invita a la presentación de la Antología "Tardes del Laberinto" que recoge poemas y microrrelatos de más de 50 de sus miembros. El acto tendrá lugar el día 26 de Enero, jueves, a partir de las 19:30 en la sala poética del Horiginal, calle Ferlandina 29, Barcelona (junto al MACBA). Recitarán bastantes de los antologados, entre ellos yo mismo.
A la presentación se le ha denominado "Fiesta de la poesía". Y lo que se pretende es eso, que sea una fiesta de la palabra -que no es poco- desde diferentes aspectos, formas y visiones/versiones.
Con la esperanza de reencontrarme con muchos -y buenos- amigos, os dejo uno de mis poemas que aparecen en la antología.

Horas de papel

Vas juntando memoria a las palabras. Vas creando
al hombre que ya no está en ti: que vive en ti
pero con otra sombra, con otra mirada, con otra voz.
Ese hombre que recita en la sala en penumbra,
con los ojos cerrados, con los pies en aquella plaza
donde el sol del invierno defendía el rumor de los sueños.
Hoy caminas desde la memoria. Desde aquellos versos
que guardas en viejas carpetas azules, muy juntos,
reuniendo cada pedazo de ti, cada jirón de esa vida
que tan sólo existe en esas páginas, en esa memoria
que transforma la sangre en versos y las lágrimas
en horas de papel y voces en el alma.
Cada día es más larga la mirada. Cada día
más palabras se pegan a tu piel y escriben
la memoria de ese hombre que siempre va contigo.


del libro Las huellas del viento


José Luis García Herrera

jueves, 12 de enero de 2012

SOBRE LA OBRA DE JOSÉ LUIS ZERÓN HUGUET


Son muchos, pero nunca serán demasiados, los años de amistad que me unen al poeta oriolano José Luis Zerón Huguet. Su poesía me deslumbró por aquellos años olímpicos del 92 y me acompañó en la aventura de la antología Los Nuevos poetas. Es un poeta que, más allá de la amistad que le profeso, recomiendo leer encarecidamente.
Aquí os dejo una reseña que sobre su obra poética ha realizado, con gran acierto crítico y de análisis, Manuel García Pérez. Yo suscribo sus palabras. Con la esperanza de que este texto os animará a leer la poesía de mi buen amigo.

Poética en torno a la obra de José Luis Zerón. El éxtasis en los escombros.


Manuel García Pérez



La presencia de un autor como José Luis Zerón Huguet dentro de las poéticas de nuestro país, a lo largo de estas dos últimas décadas, supone la constatación de una pulsión constantemente renovadora, con influencias heterodoxas que abarcan desde la mística de pensamientos filosóficos y religiosos hasta la renovación poética postromántica de Trakl.
Me ha reconocido el propio creador en más de una ocasión, durante largas conversaciones, desde que me involucrara en La Lucerna y en Empireuma, que la escritura adolece de esa satisfacción plena que presupone expresar lo que uno quiere para describir con suma precisión los procesos que incurren en el mundo. La escritura se comprime, adquiere escasas significancias ante la complejidad del mundo cuando las palabras intentan confluir en ese hostigador proceso de mímesis y superación de la mímesis de todo lo que percibimos. Por tanto, los poemas de Solumbre (1993) o Frondas (1999) surgen de esa frustración continua de soportar la gravedad de la realidad, su desbordamiento, frente a una escritura que continuamente desafía los límites de la significación, que escruta el mundo desde el barroquismo para contener esa imposición sensorial, extensa e indómita, que claudica en el propio paisaje donde también se ha iniciado.


Por esta razón, el simbolismo ha sido una constante expresiva en la estética poética de José Luis Zerón, que vislumbramos además en Ante el umbral (2009), un poemario de madurez que supone un punto de inflexión en la trayectoria del autor, seguramente tan importante en su carácter literario como en su pulsión vital. Porque los versos de Ante el umbral toman conciencia de la devastación, de la abrasión y de la implosión de la materia como una forma vivificadora de comprender la propia vida, con sus luces y con sus sombras. El poeta ha aceptado la inutilidad de la escritura y el hermetismo de obras anteriores, sugestivo y polisémico, se traduce ahora en unas imágenes más acordes con la exactitud de los referentes y lo que simbolizan; la consolidación de una subordinación mística y mixtificadora entre mundo y palabra, entre accidente y adjetivo, entre el objeto y la sustancia de los nombres.
A diferencia de unas tendencias marcadas desde finales de los ochenta, tras los postnovísimos, la poesía española se ha debatido en un nominalismo que ha dividido a los autores, movidos por intereses políticos en muchas de las ocasiones, sin percatarse de la pérdida paulatina de lectores: el ejercicio poético es desafortunado e inclemente, y está más cerca de la transgresión y del libertinaje que de una pose ideológica ante el mundo. La militancia poética de Zerón ha estado al margen de esas corrientes y su poesía ha configurado, en estos años, un imaginario propio, diferente a esas tendencias que dominaron los noventa, con unos símbolos perennes y con un lenguaje salmódico que rechaza la afectación y el yo, como se pudo comprobar en su visionario conjunto de poemas de El vuelo en la jaula (2004), anterior a Ante el umbral.


Después de un trabajo arduo de depuración formal, se logra una descripción metafórica del paisaje de nuestro entorno, pero con otra amplitud semántica; lejos del sobrecogimiento de lo que irradia el mundo, el existencialismo arraiga en estos versos como una necesidad reflexiva de un poeta que indaga en la noche, en la pudrición del vergel, en los márgenes de las charcas y en los efectos lumínicos del crepúsculo, no desde una perspectiva metafórica solamente, sino como confirmación de que la sustancia del paisaje, su intemporalidad, donde conviven la muerte y la vida constantemente, nos sobrevive, nos asombra y también nos fagocita; y en ese reconocimiento radica la autenticidad.
Vuelvo a releer algunos de los versos de Ante el umbral e intuyo esa latencia destructiva que el poeta ha experimentado para crear un discurso literario que concentra su técnica en el arraigo de un mundo propio, sin ambages, donde el paisaje, su paisaje, es una estructura del lenguaje. A partir de El vuelo en la jaula o Ante el umbral no tiene sentido analizar la poesía de Zerón desde forma y contenido. Su poesía tiene resonancias de un paisaje literario único porque es el mundo que ha elaborado el creador acatando la limitación de los significados y explorando, con cada uno de sus anteriores poemarios, la eficacia de sus símbolos; ya no hay intentos de recrear a través del lenguaje lo que percibe, sino que sus poemas, en Ante el umbral, ya son continuas resonancias de sus versos, de sus poemas, de su progresión estética desde que lo conociera hace veinte años. Zerón remite a su mundo literario y su literatura se proyecta hacia una ya concebida y otra que habrá de emerger. Esa investigación de su ritmo versátil, de su cadencia, rotunda como su antítesis, es inherente a las razones caóticas que permiten la existencia de todo lo que vive. De hecho, su poesía vive por razones caóticas que, con pasión enfermiza, el flujo del tiempo le ha permitido escribir por suerte para nosotros.

sábado, 24 de diciembre de 2011

POEMA DE NAVIDAD



Otra Navidad para vivirla con la misma ilusión que siempre, para gozarla en familia, para estrechar esos lazos que la vida diaria, con sus avatares, deshace lentamente. Una Navidad para vivirla con los seres queridos, para compartirla con los amigos, para recordar a los que no están y querer un poco más a los que sí están. Una Navidad para pensar, y planear, que un mundo mejor siempre es posible.

Poema de Navidad

En la noche cerrada se escucha el llanto de una niña
y los pasos de una madre que acude a consolarla.
La acuna en sus brazos y el llanto remite, desaparece.
Sobre su pecho nota como late acelerado, todavía,
el corazón sobresaltado y frágil de su hija.
¡Es tan pequeña!, piensa mientras le canta una nana
y da breves paseos por los rincones del cuarto.
Asombrada observa como la niña esboza una sonrisa
y emite un hondo suspiro de paz y de calma.
De los ojos de la madre escapan lágrimas de dicha.
¡Es tan feliz y es tan hermoso el regalo de la vida!
Afuera amanece. Un nuevo día. Es Navidad.


José Luis García Herrera

domingo, 9 de octubre de 2011

PREMIO "FESTA D'ELX" AL LIBRO LA SOLITUD


La actuación de una decena de miembros de la Joven Orquesta Provincial de Alicante amenizó anoche los momentos previos a la lectura del acta de los premios de literatura "Ciutat d'Elx", que este año alcanzan su XXVI edición. El jurado calificador del premio de poesía "Festa d'Elx" decidió que el ganador del certamen fuera el autor catalán José Luis García Herrera con una obra titulada "La solitud", una oda dedicada a la soledad, tanto la buscada como la obligada. El premio está dotado con 3.000 euros y la placa conmemorativa le fue entregada por el concejal de Cultura, Pablo Ruz, en un acto celebrado en el salón de plenos del Ayuntamiento.
El jurado de este premio de poesía ha estado compuesto por Francesc Sellés Bautista, Rubén Benavent i Benavent y Alberto Bazán Hiraldo. Al certamen de poesía se han presentado en esta edición 32 trabajos, 14 procedentes de Cataluña y once de la Comunidad Valenciana.
En cuanto a los premios de narrativa "Antoni Bru", el jurado, compuesto por Núria Cadenes i Alabèrnia, Eliseu Tomàs Climent Raga y José Payá Alberola decidió por unanimidad dejar desierto el galardón para el que se había establecido una dotación de ocho mil euros. A esta categoría han optado nueve obras de narrativa procedentes de Cataluña y diez de la Comunidad Valenciana, mientras que en la edición de este año no se ha contado con la participación de autores procedentes del extranjero.
Una vez que se hizo público el fallado del jurado, el ganador subió al estrado y leyó una selección de los poemas que forman parte de una obra dividida en siete partes y que "en gran medida están escritos en la habitación de un hotel desde la perspectiva del viajero solo, unas veces porque busca su soledad de forma voluntaria para buscar la inspiración y otras porque se siente solo a pesar de encontrarse entre una multitud de gente", señaló García Herrera, quien se mostró muy satisfecho por la obtención de su primer galardón desde que comenzase a escribir en catalán en 2008.
A la lectura del acta de los premios "Ciutat d'Elx" asistió anoche una amplia representación de la Corporación municipal, así como miembros de distintas asociaciones y colectivos de la sociedad ilicitana.